E-MU PIPEline
+

PIPEline, Accesorio para Sonorización de la marque E-MU.

Opinión
Comparateur de prix
Anuncios
  • Aumentar o reducir el tamaño del texto
  • Imprimir

Prueba del E-MU PIPEline

No cable, no problema...

  • Like
  • Tweet
  • +1
  • Pin it

Por ondas radio o por infrarrojo, en WiFi o Bluetooth, la moda es inalámbrica, y no hay razón para que los músicos no aprovechen tal comodidad. Frente al WIDI de CME, al MidAir de M-Audio o al recién Relay G30 de Line 6, E-Mu llega con una solución capaz de enlazar señales de audio sin cable: PIPEline.

Presentación

 


El PIPEline de E-Mu se presenta en forma de una linda pequeña caja de plástico blanco, dotada de 4 gomas antideslizantes, con esquinas redondas. Grande como un jaboncillo, se entrega con una funda de goma transparente que, fuera de su papel protector, permite añadirle un clip para atarla fácilmente a un bolsillo o a una correa, como cualquier caja HF.

 

 

 

 

 


Los controles principales se resumen en tres conmutadores en la parte superior del dispositivo: dos para aumentar o bajar el nivel sonoro y el último para encender/apagar el PIPEline, pulsando largo, o mutear el sonido si lo pulsas corto. En el panel frontal están dos indicadores luminosos: uno grande azul con el logo E-MU indica si el dispositivo está encendido o apagado, y un pequeño LED que lucirá o parpadeará en rojo o blanco según el estado de las baterías o de la carga, y según la sincronización o no con otro módulo.

Todo se maneja desde el panel posterior, que propone primero un conector minijack estéreo y dos RCA que podrán servir tanto de entradas/salidas analógicas como de entradas/salidas S/PDIF de 48kHz. A su lado, un conmutador luminoso y 4 pequeños conmutadores de 3 posiciones que sirven para la configuración avanzada del módulo, mientras un conector permite enchufar el transformador para cargar el módulo. Cuenta aproximadamente de 5 a 8 horas de utilización con 3 horas de carga (varía según el uso que harás de tus PIPElines), en resumen es una autonomía muy correcta...

Vamos a ver ahora la configuración de las bestias, la cual se hace mediante el switch y los pequeños conmutadores, y resulta ser bastante ingeniosa.


 

PIPEline e ideas

La primera buena idea del sistema PIPEline, es que, respecto al material, no hay diferencia entre el emisor y el receptor. Totalmente idénticos, las cajas pueden configurarse tanto para la emisión como la recepción, mediante el conmutador R/T (Receptor/Transmisor), las conexiones se convierten, según el caso, en entradas o en salidas.

 

 

La otra buena idea ha sido proponer dos modos de uso: le modo “Emparejado”, se trata de una comunicación sencilla de las cajas dos por dos, con un emisor y un receptor cada vez ; o el modo “Difusión” con el cual un solo emisor distribuye la señal a varios receptores. Esta vez, el conmutador B/P (Broadcast/Paired) servirá para definir el modo elegido.

 

D/A permite configurar la caja en modo Analógico, Analógico con limitador, o Digital, la entrada/salida estéreo RCA sirve entonces de entrada/salida estéreo S/PDIF.

Por último, el conmutador CH permite elegir entre 3 canales de emisión/recepción : los más agudos harán entendido aquí que, en modo aparejado, se usarán a lo mejor 3 pares de PIPElines.

 

¿Y funciona?


Sí, perfectamente. Que sea para conectar un micrófono dinámico a una tarjeta de sonido (prever un conector minijack), un sintetizador a un sistema de sonorización, un par de altavoces a un iPod, o bien... para sincronizar dos videocámaras en una filmación, como lo hemos hecho para realizar entrevistas. Mientras estés en el campo de emisión/recepción de ambas cajas (es decir 15 metros máx.) y no opongas obstáculos insalvables a las ondas (una pared de un metro de espesor por ejemplo), los PIPElines lo logran perfectamente, y te dejan aprovechar la vida inalámbrica, la única restricción es llevar la pequeña caja en un bolsillo o atada a tu correa. Desafortunadamente, E-MU no pudo proporcionarnos una tercera caja, por eso no pudimos probar el modo Broadcast. Sin embargo, no hay ninguna razón para que este modo no funcione, y abre así el camino para algunas aplicaciones simpáticas : podrás, por ejemplo, alimentar varios auriculares que reciben la señal de una misma fuente.

En margen de estos puntos positivos, nos ha parecido que los límites del PIPEline se debían, sobre todo, a su voluntad de ser un transmisor general, utilizable tanto por un músico (en concierto o en home studio) como en un contexto Hi-Fi. Ahora bien, si esta función global es innegable en teoría, no lo es tanto en uso, cuando las conexiones pueden, a veces, ser un problema : sin entrada jack de 6,35mm de alta impedancia, el PIPEline puede llevar la señal de una guitarra hasta su amplificador, pero tendrás que disponer, más arriba del emisor, de una caja directa que se conectará en Cinch o en 6,35mm a la cajita blanca. Y ahí, todo es un poco más complicado, y menos portátil que con el Relay G30 de Line 6, el cual ha sido pensado exclusivamente para este tipo de uso.

En cuanto al precio, es relativamente agresivo, porque cada caja está vendida por 99€. Única cosa rara en esta oferta, es que con una sola caja, no puedes hacer mucho. Nos hubiéramos gustado disponer de un conjunto de dos cajas, y también de kits de 3 o 4 cajas con una tarifa decreciente, por supuesto. Quizá pronto...


 

Conclusión



Muy simpáticos y logrados, tanto por su estética como su ergonomía, los PIPEline de E-MU pueden ser muy prácticos, que sea para un músico, en la escena o el estudio, o para un simple aficionado a la música que lo usará para escuchar en su cuarto de baño el CD que reproduce en su sala. Sólo falta una entrada de alta impedancia en Jack de 6,35mm para un uso más sencillo con un bajo o una guitarra, y una comercialización algo más pertinente (packs) para lograr la perfección...

  • Diseño simpático
  • Ergonomía bien pensada
  • Campos de aplicación variados
  • Precios muy razonables vistas las prestaciones

  • ¿Por qué se vende por unidad?
  • Una entrada de alta impedancia que simplificaría mucho la vida de los guitarristas