Arobas Music Guitar Pro 6
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Arobas Music Guitar Pro 6

Guitar Pro 6, Editor de Tablaturas from Arobas Music.

public price: 59 € IVA incluido
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Prueba de Guitar Pro 6 de Arobas Music

And the tab goes on...

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Pequeño editor de tablaturas al principio, Guitar Pro se ha convertido, a lo largo de los años, una aplicación ineludible para guitarristas y bajistas. Con esta sexta versión, podría ser el único programa serio en su categoría.

La instalación se ha realizado sin problema en Mac: después de haber descomprimido el DMG y haber hecho un clic-arrastrar de la aplicación hacia el directorio dedicado, activamos el programa en línea y recuperamos sin tardar la última actualización y los bancos sonoros del programa: 1860MB de sonidos, incluso 791 de guitarras eléctricas, 194 de guitarras acústicas y 119 de bajos. Un cafelito mientras pase todo esto por la red, y el tiempo de mirar el manual muy completo del programa, accesible desde el menú Ayuda. Algunos minutos después, estamos listos, la guitarra en la rodilla y el ratón en la mano: doble clic.



Un lifting serio para una pinta seria


La primera novedad que salte a la vista, es la remodelación gráfica de la interfaz: del diseño Windows XP/Mac OS X de la última versión pasamos a una interfaz más sobria, que alterna negros y grises oscuros con algunos toques azules para los items seleccionados. Bonito y el pequeño fraseo de guitarra acústica al abrirse el programa, a la manera de Sibelius, da aún más ganas de tablaturar. Un enorme cambio estético entonces, y sobre todo un enorme cambio ergonómico.

 

Si el programa conserva su organización global de antaño, la partitura ocupando los tres cuartos de la pantalla y las pistas presentes en la parte inferior, nos deshacemos en efecto de la barra de herramientas sobrecargada en la versión 5, en beneficio de una columna a la izquierda, en la cual se alternan 6 paneles llamados raramente “Universos”: Edición para administrar todas las notas/accidentes y las herramientas de edición de la partitura/tablatura, Acordes con todos los diagramas listos para integrar a la ventana principal, Letras para introducir las letras que se sincronizarán con la música, Instrumentos, en donde podrás elegir el instrumento afectado a la pista seleccionada, su afinación y el banco de sonidos que utiliza, y Efectos & Master que permiten, respectivamente, administrar los efectos aplicados al instrumento y los aplicados a la mezcla global. Precisamos además que, a favor de un sistema de pestañas parecido al de un Firefox, el programa puede ahora abrir hasta 7 partituras simultáneas.

 

Debajo de la partitura, uno dispone también de una barra de navegación muy práctica, que permite desplazarse en la canción y administrar la visualización de las páginas, su factor de zoom o el tempo, la velocidad de reproducción, el metrónomo, etc. Vamos a ver ahora el uso, detallando primero las funciones de edición de la partitura.


Tablaturas y demás partituras

Puedes empezar desde cero o usar una de las numerosas plantillas (Templates) propuestas, que van de la guitarra simple al Jazz Trio, pasando por el cuarteto de cuerdas o el contrabajo, cada template carga previa y automáticamente los sonidos apropiados. Informamos después las propiedades de la partitura (título, autor, créditos diversos) y podemos, a partir de ahí, configurar la hoja de estilo que definirá la compaginación global de la partitura.




Formato de las páginas (márgenes, orientación, etc.), definición del pentagrama, encabezados y pies de página, fuente de caracteres utilizada o preferencias de la notación (denominación y visualización del tecleo de la mano derecha o mano izquierda, etc.): parece que no falte nada y a los perfeccionistas les encantará poder guardar su hoja de estilo para llamarla de nuevo en cualquier momento. Los demás se conformarán con los ajustes básicos, también convienen perfectamente, para entrar en EL tema: la entrada de datos.



En este punto, el panel Edition es un verdadero avance porque mucho más claro y organizado que la antigua barra de herramientas. Arriba se agrupan los comandos dedicados al cuerpo de la partitura, la clave, el tiempo, o las repeticiones. Uno dispone además de notas, alteraciones e indicaciones dinámicas, antes de entrar en las indicaciones propias del tacto del instrumento: slides, arpegios, sentido del rasgueo con el plectro, tecleo de la mano derecha o izquierda, barra de vibrato, además del wah wah abierto o cerrado: todo eso es muy completo. Dos grupos también están disponibles: uno permite encargarse de las problemáticas del formato automático (sentido y ligación de los trazos) o administrar la inserción de información periférica en el pentagrama (diagrama de acordes, tiempo, acordes cruzados, etc.), y el otro para añadir automatizaciones opcionales de volumen, tempo o panorama.

 

Cada icono está asociado a un atajo del teclado y una vez manejados, avanzarás rápido. La partitura obtenida es de excelente calidad y puede competir con los grandes programas del mercado (Finale, Sibelius), por poco que se quede en el campo de competencias de Guitar Pro: partituras medievales o contemporáneas, por supuesto, no están en el menú, pero para el 99,99% de los usuarios no será tanto un problema. Entre las nuevas funcionalidades, nos gustamos el modo Design que permite cambiar el tamaño de los compases sobre la marcha. Es sumamente práctico para que las partes cargadas sean legibles. Añádele la función Deshacer/Rehacer ilimitada, y no tenemos mucho que decir acerca este aspecto del programa.





Pero, aún no lo has visto todo, sobre todo no has escuchado nada, porque la parte más atractiva de Guitar Pro 6 es, sin dudas, la segunda versión del Realistic Sound Engine que se encarga del aspecto sonoro de las partituras.


Playback Machine

Si Guitar Pro es un excelente editor de tablaturas, muchos usuarios sólo lo usan para visualizar una partitura y practicar, a su velocidad o en un tono definido (para adaptarse al ámbito vocal del cantante), tal parte de guitarra o de bajo con un playback. En este punto, la versión 5 ofrecía un sonido algo barato, sin embargo suficiente para practicar, mientras que esta versión 6 da un salto hacia adelante: entre los 1.8Go de sonidos citados arriba y las secciones de efectos en inserción y en Master, el acabado sonoro de las partituras no tiene nada que ver con él de la edición anterior. Entre la cantidad de instrumentos muestreados, los cuales constituyen un pequeño kit General MIDI, las guitarras, por supuesto, se llevan la mejor parte, en particular con varias combinaciones de pastillas para las Fender Stratocaster, Gibson Les Paul y ES: no hay Telecaster, y una sola guitarra acústica Martin y una clásica Spinosa. Todavía falta, pero es posible que los autores de Guitar Pro tengan algunos proyectos en curso para subsanar estas faltas (quizá sea una buena ocasión para proponer un JazzBass, además del Precision y del modelo acústico ya presentes). Para que tengas una idea global del banco, podemos decir que se acerca a un Native Instrument BandStand con una sección de guitarras hipertrofiada: y está muy bien así.


Porque cuando se acoplan a la sección de efectos, estas últimas suelen producir resultados sorprendentes: por supuesto estamos lejos de un EastWest o un Spectrasonics, pero tampoco tiene que ver con la última versión de Guitar Pro. A propósito, la sección de efectos propone 4 inserts de pistas en los cuales podrás encadenar, en el orden que te guste, 11 amplificadores de guitarra, 3 amplificadores de bajo, 14 pedales de saturación, 12 pedales de efectos de modulación, 2 compresores, 2 pitchers, 11 filtros/EQ/Wah Wah o 3 delays/reverbs en formato de pedal, los cuales se inspiran evidentemente de modelos famosos: Cry Baby, Tube Screamer, etc.



En master, el programa te ofrece 3 inserts y un backline que se componen de 2 compresores, 2 EQ gráficos y 5 reverbs. No es necesario añadir que las combinaciones son muchas y desmultiplican las sonoridades posibles con el banco sonoro: el Leslie aplicado a la guitarra Lead en la introducción de Black Hole Sun por fin suena como se debe, algo imposible hasta ahora. Escucha, por ejemplo, una guitarra saturada :


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¿Sorprendente por un software de tablatura, verdad? Por supuesto, no está a la altura de los mejores ROMplers disponibles, en lo que va de las articulaciones, sin embargo, en algunas canciones, el playback es de muy buena calidad, recuerda que hablamos aquí de un programa que cuesta menos de 60€. Evidentemente, cuando pasamos al sonido claro, no es tan impresionante, sobre todo con un problema de interpretación MIDI de la partitura: en un verdadero rasgueo, la nota más grave del acorde siempre se ataca más fuerte que las otras, mientras que un ligero desajuste separa las notas: no tenemos este nivel de realismo aquí, Guitar Pro reproduce las 6 notas a la misma velocidad y en el mismo tiempo. El Here Comes The Sun de los Beatles suena así muy mecánico, por eso no sobrará el disco original, aun si, una vez más, el acabado sonoro es muy suficiente para practicar.



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Por otro lado, aun si el hecho de haber integrado una sección de efectos permite una gran polivalencia sonora y un acabado más realista, tenemos que reconocer que estos últimos no son perfectos: las reverberaciones no son las mejores que hayamos escuchado, y el uso del compresor o del EQ muchas veces se convierte en una caricatura: ecualización en V, sobrecompresión... En resumen, no dudes en bricolar los ajustes para no tener la sensación de practicar tu instrumento en Radio Sol...

 

Por supuesto, puedes exportar todo eso al formato WAV, y tu partitura podrá transformarse, con un simple hacer clic con el ratón, en archivo MIDI o documento PDF, ASCII, MusicXML o imagen en formato PNG.



Conclusión

Esta versión 6 es, sin dudas, una actualización muy importante de Guitar Pro. El pequeño programa se ha convertido en una referencia, gracias a una interfaz intuitiva, a funciones bien pensadas y a un precio mínimo. ¿Es preferible actualizar tu antigua versión de Guitar Pro por 29€? Mil veces sí, para beneficiar de una ergonomía y de un motor sonoro mucho más eficiente que los de las versiones anteriores. ¿Vale la pena pagar 59€ para obtener la versión completa si aún no tienes un editor de tablaturas? Mil veces sí, si eres guitarristas y quieres practicar tu instrumento, accediendo a una de las bases de partituras más grandes disponibles en internet. Porque aquí está el punto fuerte de Guitar Pro: miles y miles de canciones disponibles a la descarga, en sitios gratuitos o de pago...

 

Por supuesto, el mundo de Guitar Pro no está perfecto, y hay espacio para que el programa evolucione (además de las mejoras en la reproducción MIDI, ¿cuándo podremos insertar pistas de audio para simplificar las lecturas o grabarse, por ejemplo?), pero visto que los autores del programa no son muy golosos (no fuese sorprendente ver la tarifa subir a 99€, vista la actualización) y que el software es relativamente pertinente, no veo por qué no debería recomendártelo...

 


 

 

  • Nuevo diseño de la interfaz
  • Calidad de todas las herramientas para crear tablaturas/partituras
  • Ergonomía bien pensada
  • Nuevo motor de audio, muestras y efectos
  • Precio mínimo
  • Miles de partituras disponibles en internet

 

 

 

  • La interpretación MIDI de la guitarra suena rígida
  • Ajustes de los efectos a veces caricaturescos