Zoom R16
Zoom R16

Grabadora/Multipista de bolsillo de ZoomVer el sitio web

Precio público: 479 € IVA incluido (17/12/09)

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Prueba del Zoom R16

R16 todo terreno

Está bien la MAO, pero uno no siempre tiene un computador bajo la mano cuando, de repente, siente que necesita grabar música. Por eso existen los mini-estudios, son soluciones prácticas, pero cuyas posibilidades y ergonomía muchas veces están limitadas. Por eso Zoom ha decidido lanzar el R16, un dispositivo híbrido, tanto interfaz audio digital como superficie de control y mini-estudio totalmente autónomo. Vamos a ver eso más de cerca...

 

El R16 intenta unir dos mundos muy distintos: de un lado los aficionados a la MAO, dispuestos a todo con tal de tener la ergonomía y la flexibilidad que puede traer la informática al mundo de la música, hasta los fallos y errores del sistema. Del otro lado los aficionados a los mini estudios integrados, sistemas estables, autónomos y compactos, pero cuya ergonomía y el concepto algo cerrado pueden molestar a más de un usuario. El blanco de este R16 es entonces el músico medio nómada, medio sedentario, que quiere tanto una interfaz audio / controlador MIDI para su computador, para mezclar y darle el último toque a sus canciones en casa, como un sistema de grabación totalmente autónomo fácil de transportar. Vamos a probar ambas facetas del R16, pero primero a sacarlo de su caja.

 


A primera vista, el R16 hace buena impresión. Su acabado blanco y gris claro es bastante limpio y el plástico parece resistente. Su ligereza nos ha sorprendido, ¡es una pluma! Un buen punto para aquel planee llevar el R16 a todas partes. Las dimensiones son bastante compactas para una interfaz que embarca nueve faders lineales: el R16 es fino y cabrá en cualquier mochila. Es cierto que es mucho más grande que una grabadora portátil de tipo M-Audio MicroTrack II o Zoom H2, pero veras que sus posibilidades de grabación son incomparables. Se parece más a un estudio digital integrado como un Tascam, Roland, Korg o... ¡Zoom! Los botones, potenciómetros y faders son de plástico y se parecen un poco a juguetes, pero a tal precio (menos de 400€), es difícil esperar mejor. Cuidado, sin embargo, los faders se desprenden con demasiada facilidad. El R16 se entrega con su adaptador de alimentación y ofrece también la posibilidad de funcionar con pilas (4h30 de autonomía con 6 pilas AA según el constructor) y, como guinda en el pastel, Cubase LE 4 y una tarjeta SD de 1Go también están presentes en la caja.



El R16, del capó al maletero



Detrás del aparato, notamos la presencia de ocho entradas analógicas dotadas de conectores combo XLR / jack de 6,35mm. Será posible conectar hasta 8 micrófonos, la interfaz tiene 8 preamplificadores, ¡excelente! No obstante, sólo las entradas 5 y 6 disponen de una alimentación Phantom para los micrófonos estáticos. La guitarra o el bajo tendrá que conectarse obligatoriamente a la entrada 1, la única que proponga un modo de alta impedancia Hi-Z. Esto permite usar los simuladores de ampli y efectos de guitarra del R16. Por último, la interfaz integra dos micrófonos (los mismos que el Zoom H2), los cuaes podrán rutarse a la entradas 7 y 8, es útil cuando uno no tiene micrófonos bajo la mano y quiere grabar rápidamente una idea. En cuanto a las salidas, tiene una “Master” en jack de 6,35mm, que servirá para conectar tus monitores y que tiene su propio ajuste de volumen y la salida de auriculares de 6,35mm, también con su volumen independiente. Es sencillo y eficaz.

 

En el canto izquierdo encontrarás el lector de tarjetas SDHC, compatible con tarjetas de 32Go. También están dos conexiones USB con funciones distintas: una es esclava y permite conectar el R16 a un computador, y la otra, maestra, podrá estar utilizada para conectar una llave USB o un disco duro alimentado. Cuando se use el R16 como grabadora autónoma, grabará directamente a la tarjeta SD. Para recuperar los archivos, dos opciones están disponibles: conectar el R16 al computador vía el USB y configurar la interfaz en modo “lector de tarjeta”, aparecerá así como un lector de tarjetas SD, o bien conectar un pendrive o un disco duro USB al R16 y transferir los archivos en el modo “Almacenamiento USB”. Esta última opción es conveniente si quieres entregar el archivo maestro a tus músicos cuando se acabe la sesión y sin tener que encender el computador.

 





El panel frontal
Cada franja tiene su pequeño fader no motorizado, un vúmetro de 4 LEDs, un potenciómetro de ganancia y un diodo “peak” que indica la saturación de la señal en entrada. Encima del fader está un conmutador “play/mute/rec” que permite mutear las pistas o armarlas para la grabación. Encima de la pista Master encontrarás el potenciómetro que permite mezclar el sonido procedente de las entradas con el sonido del secuenciador cuando el R16 está utilizado como interfaz audio digital, o el sonido del clic del metrónomo cuando se use como grabadora nómada. El metrónomo podrá enviarse a los auriculares solos o a los auriculares y a los monitores.


La parte derecha del R16 alberga la sección de transporte con las teclas Play, Record, Avance y Rebobinado rápidos, y Stop. Una pequeña rueda de jog permite ajustar los diferentes parámetros en los menús y las teclas ubicadas a su izquierda permitirán navegar en estos menús y sub-menús. También están las teclas de programación de los punchs in/out, función muy práctica para músicos solitarios: iniciar la lectura y la grabación se activará a un momento dado de la canción definido por el usuario. También será posible, gracias a la tecla A-B Repeat, buclar uno o varios compases de un proyecto, para repetir una parte algo complicada. Por último, la tecla Mark/Clear permitirá añadir marcadores en la canción, luego se podrán acceder rápidamente mediante las teclas “marcador siguiente” o “marcador anterior”.


Utillaje



Encima de las teclas de transporte está la pantalla. No es nada extraordinario, solo una sencilla pantalla LCD monocromo con dos líneas de 20 caracteres. La ergonomía es bastante antigua, tendrás que acostumbrarte. En efecto, uno se acostumbra rápido a las grandes pantallas modernas, a los teclados y ratones, ¡hasta a pantallas táctiles! Con el R16, uno tiene la sensación de dar un gran paso hacia atrás y volver a la austeridad de las interfaces de antaño. Tampoco es dramático, hemos usado este tipo de aparatos hace unos diez años y hemos sobrevivido. Pero es una pena, visto lo que propone el mercado actual (ver el dossier acerca del iPhone, por ejemplo), que uno tenga que comerse un manual bastante denso y decenas de clics de botón par cambiar un solo parámetro. Hablando del manual, está exclusivamente en inglés, ¡aviso a los anglófobos!


Arriba de esta pantalla están los botones que permiten cambiar entre las pistas 1-8 y 9-16, y el botón USB para usar el R16 en modo tarjeta de sonido, lector de tarjetas SD o almacenamiento USB, necesario para transferir sus archivos a un pendrive o a un disco duro USB sin pasar por un computador. El botón Swap/Bounce permite cambiar entre estos modos: el modo swap permite intercambiar dos pistas, las entradas micro o la entrada de guitarra están asignadas a pistas específicas, esta función resulta ser indispensable. El modo Bounce permite realizar el mixdown final en la pista estéreo maestra o hacer un “ping-pong” a la antigua, pre-mezclando varias pistas a una sola. En este modo, es posible elegir si la pista de destino se tomará en cuenta en el bounce, ¡práctico! El R16 propone también una función deshacer/rehacer, pero un solo paso está disponible. Entonces uno puede hacer un solo error, no dos, ya tiemblan mis manos...

El botón Project permite administrar los proyectos: crear un nuevo proyecto, cargar otro, copiar, borrar, renombrar o protegerlo y hacer lo mismo con las pistas sonoras. Todo eso nos parece bastante completo, y no falta ninguna función. Además será posible cambiar la resolución a 24 bit y montar listas de reproducción de tus proyectos, es útil para los músicos tocando en vivo con playbacks.


Con el botón Tool, accedes a las herramientas de metrónomo, afinador cromático, que nos ha parecido poco eficaz, y a los ajustes del sistema (fecha/hora, etc.). Permite también cambiar la tarjeta SD a través del menú “Exchange”, el R16 propondrá aquí insertar otra tarjeta SD sin tener que reiniciar el material. También podrás formatear la tarjeta o averiguar el espacio disponible. Y ya que es posible encadenar dos R16, para tener más pistas/entradas, tendrás que elegir el maestro/esclavo para la sincronización.



Funciones


Cada pista dispone de su panorama, de un ecualización de 3 bandas paramétrica, de un inversor de fase y de un enlace estéreo para grabar dos fuentes a un archivo estéreo. Todas estas funciones se acceden con el botón Pan/EQ, además del ajuste la cantidad de envío a los dos circuitos auxiliares “Reverb” y “Chorus”. El circuito Reverb propone 4 algoritmos: hall, room, spring y plate con los parámetros de pre-delay, decaimiento, EQ High, EQ Low, etc. El circuito Chorus permite añadir un delay o chorus a cualquier pista. Los ajustes habituales están presentes: Depth, Rate, Predelay, etc. para el chorus, y Time, Feedback, Hi Damp, etc. para el delay.


El R16 integra también un gran número de efectos de inserción que podrán colocarse justo después de las entradas, para grabar directamente el sonido con el efecto (para una guitarra pasada por una saturación, por ejemplo), o en insert de una pista. También será posible insertar efectos orientados a la masterización en la pista maestra, incluso un compresor de 3 bandas, un normalizador, un EQ de 3 bandas, un módulo de lo-fi para crear un efecto antiguo/radio, un módulo “dimensión” que añade una sensación de espacio al sonido, y un módulo “resonancia”. Por último, el R16 integra un reductor de ruido llamado ZNR.


La lista de los efectos de inserción es muy larga, y están acompañados de un gran número de presets. Encontrarás, entre otros, un autowah, un phaser, un modulador en anillo, simuladores de ampli para guitarra o bajo (Marshall, Mesa Boogie, Fender, SVT, Hartke, H&K, etc.) y los clásicos chorus, pitch, EQ, delay, tremolo... En resumen, todo el arsenal necesario a los aficionados a la 6, 4 o 5 cuerdas.


El R16 propone además modelizaciones de los micrófonos U87, SM57, C414 y MD421, y efectos de todos tipos. La lista es demasiada larga para nombrar todos los efectos disponibles: la interfaz propone en efecto 135 efectos y 390 presets. Nota, además, que tienes la posibilidad de utilizar 8 compresores y 8 EQ en el mismo tiempo, ¡no está mal!



De la grabadora a la interfaz de audio



El R16 se desmarca de la competencia por ser también una interfaz audio digital y una superficie de control. Pilotos compatibles con Mac y Windows están incluidos (precisamos que el firmware puede estar actualizado vía USB), y será posible enviar 8 vías directamente a tu secuenciador favorito (o al Cubase 4 LE incluido), dos vías Master regresan a la interfaz para alimentar tus monitores.

Poder usar el R16 como interfaz audio digital no solo es muy práctico, sino que también nos sorprendió poder disponer de esta función en un material tan asequible. Pero lo que más asombra es que el R16 también puede servir de superficie de control, para usar los botones de transporte y los faders (no motorizados) con el secuenciador, a través de una emulación Mackie Control. Hemos probado esta funcionalidad, desafortunadamente no está muy documentada (una sola pequeña página en el manual, y no precisa cuáles controladores MIDI se usan en el R16), con el Studio One de Presonus, Reaper y Cubase LE 4. ¿Y funciona? Sí, aunque sea perfectible, porque si los botones de transporte, la rueda, las flechas del cursor y las 5 teclas de funciones responden bien, no pudimos utilizar los botones Enter o Exit, mientras que los botones Mute de las franjas se comportan como Solos. ¿Por qué no? Pero nos hubiéramos gustado aprenderlo en el manual con una lista de los controladores MIDI disponibles y sus asignaciones. En Cubase LE 4 que se entrega con el R16, la configuración de la superficie también hace referencia a une tecla Shift que no pudimos encontrar, y es una pena porque se supone que esta última dobla el número de controles disponibles. Por último, precisamos que los potenciómetros de ganancia disponibles en cada franja no son MIDI: será imposible, entonces, usarlos para ajustar el panorama de cada pista. En resumen, este aspecto, un plus enorme para el producto, podría ser más racional y, sobre todo, más documentado.

 

El sonido del R16



Con un precio inferior a 400€, 8 preamplificadores y 135 efectos, uno podría preguntarse sobre la calidad audio de la máquina. Los preamplificadores fueron probados con el DPA 4099, el cual resulta ser un micrófono bastante exigente con respecto al preampli. Pues, no hay milagro: pudimos empujar la ganancia casi hasta el máximo y el soplo apareció con una buena presencia. Sin embargo, los convertidores nos parecieron muy correctos, los dos micrófonos integrados también, estos últimos provienen del H2 de la marca. Uno tendrá que tener cuidado con los ruidos de manipulación cuando se activen los micrófonos, se escucha muy bien el clic de los botones. Se podrán realizar demostraciones sin problema, al final es el primer papel del R16. Los efectos, además de ser particularmente numerosos, son bastante eficientes, las modelizaciones de amplificadores no tienen el nivel que puede proponer Line 6, se nota la firma sonora de Zoom... Los compresores chupan mucho y proporcionan mucho soplo, pero a tal precio, se puede perdonar... Los ecualizadores son bastante eficientes, y cumplirán con su trabajo sin problema. Entonces, el R16 si es bueno, resulta ser muy completo, autónomo y listo para usar. ¡Sólo falta tocar ahora!


A continuación están algunos ejemplos sonoros:


la guitarra acústica Garrison de Don Teignos con el micro DPA 4099:

 

 


o los micrófonos integrados:

 

 

 

Añadimos un poco de reverb y de chorus:

 

 

 

Y terminamos con una guitarra eléctrica Gretsch G5120 y los simuladores de ampli integrados:

 

 


Conclusión


Zoom da un golpe fuerte con un material híbrido a precio asequible, y es cierto que el R16 satisfará a muchos músicos buscando una grabadora móvil de 16 pistas, una interfaz audio y una superficie de control MIDI. La gran fuerza del R16 es que se basta a sí mismo, con sus efectos y micrófonos integrados, su lector de tarjetas SD, su afinador y su metrónomo. Sólo lamentaremos el número de salidas disponibles, de auriculares o de línea: será imposible enviar una mezcla diferente al baterista o al bajista, se tendrá que comprar un ampli de auriculares adicional. También podrás quejarte de que sólo dos ampli de micro disponen de alimentaciones Phantom, que los botones de volumen para los auriculares y la salida maestra se ubican en la parte posterior de la máquina o que el manual casi no habla de los aspectos de la tarjeta de sonido y de la superficie de control... Pero a tal precio, sería ridículo que estos pequeños detalles te pararan y que no aprovecharas esta ocasión. Un gran Bravo, don Zoom.

  • 3 funciones diferentes y complementarias
  • 8 entradas combo XLR/Jack de 6,35mm
  • Alimentación con pilas
  • Una multitud de efectos
  • Peso reducido
  • Vúmetros de 4 segmentos en cada pista
  • Precio asequible
  • Diseño simpático

  • Una sola salida estéreo
  • Afinador no muy eficaz
  • Ergonomía antigua
  • Calidad de los preamplificadores y de algunos efectos no excepcional
  • El manual casi olvida tratar de la función Superficie de Control