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¿Qué computador para la música? (Parte 2)

¿Mac o PC : Qué computador para la música? (Parte 2)

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Más caliente que una discusión Stone contra Beatles, más animada que un debate político cara a cara, más candente que la guerra fría, el tema Mac o PC siempre desencadena las pasiones, hasta un torrente de insultos, sin decir más. Sin embargo, vale la pena discutirlo, y es lo que vamos a hacer aquí, de la forma más tranquila posible.


Esta pregunta es, además, muy pertinente, ya que nada se parece más a un Mac como un PC, y viceversa. De hecho, ambos son computadores, integran los mismos componentes (procesador, memoria, discos duros, etc.) para hacer la misma cosa, de modo más o menos igual: teclado y ratón permiten pilotar programas que proponen, muy a menudo, funcionalidades similares: ¿puedes hacer un copiar/pegar en un PC? Pues, sabes hacerlo en un Mac...


Además, oponer Mac y PC no es muy justo, en la medida en que ambas palabras no significan exactamente las mismas cosas: el Mac es un modelo de computador ensamblado exclusivamente por Apple, cuando el PC es un estándar para el cual trabajan una multitud de constructores (Dell, IBM, Compaq, Hewlett-Packard, etc.) y cubre así miles de modelos de computadores.

 

¿Y eso? Cuando levantó el vuelo la micro-informática en los años 80, ambos rivales IBM y Apple eligieron una estrategia diferente: cuando Apple quiso quedar el único constructor de los Mac, IBM apostó por abrir su tecnología para establecer un estándar: el PC (Personal Computer). De resultas, cientos de fabricantes empezaron a construir materiales compatible PC, y entraron en una competencia que participó grandemente en dinamizar el mercado PC en detrimento del Mac.



Rozando el 15% en los años 80, las cuotas de mercado de Apple bajaron así debajo del 3% del parque informático en los años 90, antes de volver a ganar terreno en los últimos años, gracias a varios productos como el iMac, el iPod, el iPhone o el iPad, y acercarse al 10% según los últimos resultados comunicados por Net Applications. Pero vamos a relativizar estos resultados: en el pequeño mundo del Audio, Apple pone mejor cara y, a falta de un estudio serio proporcionado a este respecto, las estadísticas de consulta de AudioFanzine acreditan el Mac del 19,6% de cuotas.

 

Cerramos el paréntesis histórico y entendemos que es difícil comparar exactamente un computador y un estándar: así que el mejor argumento de comparación reside en el único denominador común a todos los PC, el cual los distingue del Mac: el sistema operativo.

 

¿Windows? ¿Mac OS X?

¿Y Linux?

Variante, como el OS X, del muy serio sistema UNIX, Linux es un sistema alternativo y en fuente abierta (gratuito la mayoría del tiempo) que se declina en varias versiones (llamamos estas últimas “distribuciones”). ¿Cuáles son sus ventajas? Es estable, ofrece un buen rendimiento y permite acceder a una multitud de programas gratuitos, mientras avala una filosofía de participación entusiasta. ¿Sus defectos? Aunque esté más accesible al público, Linux sigue siendo un entorno dedicado para los aficionados a la informática, en parte porque le falta soporte por parte de los constructores de material y los editores de software. Crear música con Linux sí es posible, pero no necesariamente para los novatos. Y porque es poco común el sistema, resulta complicado encontrar, fuera de algunos excelentes sitios dedicados al tema, gente para ayudarte en caso de problemas.

Seguro que te suenan estos nombres porque, ya que salen de las mismas fábricas los componentes de Mac y PC, muchas veces son estos sistemas operativos, Mac OS de un lado, Windows del otro, que uno evoca cuando se trata de diferenciar las plataformas.





¿Pero qué es un sistema operativo? Es como un súper programa que administra las funciones esenciales de la máquina y dentro del cual podrás lanzar programas dedicados: procesamiento de texto, herramientas de retoque de foto, navegador web, software de música, etc.

 

La primera cosa que uno tiene que saber en cuanto a estos sistemas operativos, es que no son compatibles entre ellos: un programa diseñado para funcionar en Mac OS X no funcionará en Windows, a menos de portarlo (es decir que el autor del programa hecho para Mac realiza una versión dedicada a Windows de este último, y viceversa). Ahora bien, si existen varios programas portados en ambas plataformas, muchos de ellos sólo están disponibles en una o la otra. Cubase, Nuendo y Pro Tools existen en ambas, pero Sonar, Acid y Samplitude sólo existen en PC, y Logic, Garage Band o Digital Performer sólo funcionan en Mac. De resultas, si elegir entre Mac y PC es elegir un sistema operativo, también es seleccionar una biblioteca de programas u otra.

 

De hecho, elegir entre un Mac o un PC para la música se puede hacer rápido si ya tienes una idea del programa que quieres utilizar: ¿Quieres utilizar Sonar? Entonces será PC. ¿Sólo confías en Digital Performer? Pues, será un Mac.

 

Pequeños programas hacen grandes conjuntos

Más allá de la selección de un secuenciador, el tamaño de la biblioteca de programas de una u otra plataforma puede ser decisivo, sabiendo que él de Windows es aproximadamente 10 veces más grande que él de Mac OS X, en un justo reflejo de las cuotas de mercado. Evidentemente, esta cantidad no es sinónima de calidad, pero pesa en dos aspectos: la diversidad de las aplicaciones y la oferta en cuanto a los freewares.

 

Si pensabas comprar un Mac para un uso musical únicamente, o para la ofimática o el multimedia, no deberías considerar eso un problema, la plataforma de Apple es bastante bien dotada. Pero a poco que también quieras un computador capaz de soportar un paquete de programas específicos, tenemos que reconocer que la oferta para Mac suele parecer, según los casos, muy incompleta. En cuanto a la administración (del profesor al médico, del encargado de obra al gestor, etc.), a la simulación (económica, científica, etc.) o a otros usos más específicos, uno se sentirá, sin dudas, frustrado por el grán número de años durante los cuales Apple se desinteresó del mundo empresarial para enfocar en el único sector creativo. Y eso sin hablar de los videojuegos, aunque la manzana parece interesarse más en este sector desde hace poco...

 

Para hablar del único sector de la música, nota además que la proporción de programas gratuitos (freewares) sigue la proporción de las bibliotecas de programas de Mac y PC: en resumen, cuenta 1 freeware Mac por 10 freewares PC, o sea una mayor oferta en la segunda plataforma, y a veces no de la menos importante. Un detalle que puede contar si tienes un pequeño presupuesto y quieres hacerlo legal.

 

Para compensar esta carencia, notamos que Mac OS X, a diferencia de Windows, se entrega con GarageBand, un secuenciador para principiantes sumamente intuitivo, que permite realizar sus primeras composiciones sin soltar un duro: un muy buen punto para Apple.

 

Precisamos además que, desde hace poco es posible utilizar Windows en un Mac. ¿Cómo? O a través de un sistema de Dual Boot (eliges, al arrancar la máquina, el sistema que quieres lanzar), o mediante el sistema de PC virtual Parallels (lanzar una ventana de Windows en Mac OS X). El argumento parece determinante en la medida en que la función recíproca no existe en PC y que así, cualquier procesador de Mac puede acceder a la biblioteca de programas de Windows. Y es verdad que es un punto muy fuerte a favor de Apple. No obstante, tenemos que reconocer que la mayoría de los usuarios no usan mucho esta función, o de forma excepcional: o porque el Mac cumple con todas sus necesidades, o porque pasar de uno al otro es fastidioso (controlar Windows con un teclado Apple, es todo un poema...), o por cuestión de rendimiento: el Dual Boot funciona bien, pero no pienses en utilizar una aplicación golosa con Parallels. Así que esta función se usará más para una transición eventual de PC a Mac, o servirá en ocasiones particulares. Si no necesitas, a diario, una aplicación que funciona exclusivamente en Windows, creo que no vale realmente la pena: te complicarías la vida para nada...

 

Estabilidad

Este punto fue, durante mucho tiempo, el punto de superioridad incontestable para el Mac, mientras que Microsoft luchaba con sus pantallas azules de error, provocando, según los casos, hilaridad o irritación. Sin embargo, tenemos que reconocerles a Bill Gates y sus hombres que era mucho más complicado crear un sistema operativo capaz de soportar miles de componentes diferentes (es decir millones de combinaciones posibles) que programar un sistema que administra, en frente, menos componentes como él de Apple. A lo largo de los años, el gigante de Redmond, logró cumplir sus propósitos con Windows 2000, el cual se convirtió después en Windows XP, ambos muy estables. Y un miserable Windows Vista más tarde, el recién Windows Seven restablece la calidad y permite, hoy en día, trabajar tranquilamente, a la manera del excelente OS X en este punto.

 

Pero vamos a hablar claro, la máquina perfecta que nunca falla non existe y habrán, de manera muy excepcional, fallos tanto en Mac como en Windows. No es en este terreno, de todos modos, que puedes ahora desempatarlos.

 

Seguridad

En este punto, ningún equívoco posible: el Mac le derrota al PC. De hecho, si es suicida no instalar un antivirus en Windows cuando uses Internet, la mayoría de los usuarios de Mac se prescinden de este tipo de programa, los virus troyanos y otros malwares siendo mucho más raros en esta plataforma. ¿A qué se debe? A que Mac OS X es un derivado de un sistema UNIX (el mismo sistema al origen de Linux) que es tanto muy robusto como muy bien pensado en términos de seguridad. Si no deja lugar a dudas que a medida que Apple avance en el mercado, piratas malintencionados empiecen a mirar este sistema más de cerca, tenemos que reconocer que uno puede, por el momento, comerse la manzana sin tener miedo de que haya un gusano en la fruta.

 

Rendimiento

El tema del rendimiento casi no tiene lugar, en la medida en que, si confiamos en la ley de Moore que explica que la densidad de los transistores en un procesador duplica cada dos años, esta noción es tanto relativa como volátil. Y es lo mismo con los sistemas operativos que no paran de ser actualizados y optimizados: aunque establezcamos un punto de referencia hoy entre dos sistemas idénticos para saber quién, de OS X o de Windows Seven, le saca mayor rendimiento a la máquina, es muy probable que los resultados acabarían obsoletos en pocas semanas... Sólo notaremos que el OS X arranca más rápido que Windows y que requiere menos memoria viva que el último para funcionar.

 

¿Y en cuanto a la música? Si compras un PC o un Mac mañana, no te sentirás limitado en cuanto a la potencia, a menos que trabajes en un proyecto de 130 pistas con reverberaciones de convolución y procesamientos múltiples. Si tal es tu objetivo, eres entonces un profesional exigente. Y si eres un profesional exigente, no necesitas leer esta guía para principiante, ¿verdad?

 

Ergonomía y filosofía

Aunque el papel de Windows y de Mac OS X sea el mismo, y que ambos sistemas operativos sepan hacer, más o menos, las mismas cosas, sus ergonomías son muy distintas: los teclados no son los mismos y si una tecla es suficiente para hacer un “@” en Mac, en PC se necesitan dos. En cambio, cuando se trata de hacer una captura de pantalla, una tecla es suficiente en PC cuando son tres en Mac. ¿El cortar/pegar un archivo en Mac? Perdido. En cambio, un simple hacer Manzana + E sirve para expulsar una llave USB, cuando Windows necesita varios clics. ¿Desinstalar un programa? En Mac sólo tendrás que arrastrarlo a la papelera, cuando tendrás que pasar por un fastidioso asistente en PC. En resumen, existen muchas diferencias y pasar de uno al otro, o del otro a uno es, muy a menudo, una fuente de irritación (y hablo a sabiendas, tengo ambos en mi escritorio y a veces me vuelvo loco). Sin embargo, cuando uno encuentra sus marcas, todo vuelve a la normalidad.

 

Si tenemos perspectiva sobre estos detalles concretos y miramos lo que es posible hacer en OS X o en Windows, podemos decir innegablemente que la ergonomía del Mac y del PC traducen dos enfoques distintos del computador. De un lado, la idea del PC es su capacidad de configuración que puede ser compleja: uno puede bricolarlo a gusto y entrar en las entrañas del sistema para añadirle numerosas funcionalidades, modificar algunos comportamientos, y eventualmente hacer errores (¡el santo registro!). Es claramente el computador favorito de los que tienen un real interés en la informática como tal.



Del otro lado, el Mac es innegablemente menos maleable, ofrece menos libertad de configuración, pero también aparece como más accesible. Así, es el tipo de computador para los que necesitan una herramienta informática pero que no se interesan especialmente en el tema: creativos, entre otros, músicos, y hasta, en definitiva, el público en general. Las posturas estéticas de la Manzana ilustran además esta impresión: Steve Jobs y sus hombres siempre se esforzaron en fabricar objetos “hermosos” para atraer a los que querían otra cosa que los tonos grises de PC (de ahí el éxito del iMac en su tiempo). El embalaje en sí también se inserta en esta visión: un Mac siempre se entrega en una linda caja, que contrasta significativamente con las enormes cajas marrón de Dell y sus colegas.

 

La idea de ser accesible y “público” puede extrañar cuando uno piensa en la repartición del mercado, pero se explica esta paradoja cuando tratamos otros aspectos del problema.

 

Abertura y evolución

¿Y los portátiles?

Harás notado que este artículo no le hace mucho caso al portátil. Se debe a que, entre la oferta de Mac y PC, los Netbooks y las tabletas táctiles, el tema merece su propio dossier. Así que nos contentaremos con una simple recomendación basada en la sensatez, mientras preparemos un artículo dedicado: sólo compres un computador portátil si tienes necesidades nómadas. No porque es lindo o para ahorrar espacio. ¿Por qué? Porque a precio igual, estos últimos dan un menor rendimiento, son menos ergonómicos y evolutivos que los modelos Desktop (torres o todo-en-uno a la manera del iMac).

Si cualquier PC en formato de torre (un formato asequible debajo de los 500€) puede alojar cualquier tarjeta de sonido, gráfica o cualquier disco duro, montado en RAID o no... en resumen, cualquier componente compatible, ya no es lo mismo con la mayoría de la gama de Apple.¿Quieres utilizar una tarjeta de sonido en formato PCI? Será un Mac Pro o nada. ¿Quieres utilizar discos duros en RAID 0+1? Lo mismo. Y qué podemos decir de la ausencia de un lector Blue Ray, ahora que este formato se desarrolla de forma exponencial...



En efecto, fuero del Mac Pro que retoma el formato clásico torre + pantalla, los otros Mac optan, o por una mini-caja en la cual no se puede añadir nada, o por una integración dentro de la misma pantalla: es, sin dudas, lindo y bien pensado, pero algunos pensarán que es muy restrictivo. Que sea para utilizar componentes adicionales o para hacer evolucionar una configuración envejeciendo, el Mac Pro se impone como la única respuesta de Apple a las necesidades de modularidad. Y el problema del Mac Pro, es su precio...

 

No obstante, tenemos que relativizar este problema que no lo es realmente: con un iMac, puedes hacer música asistida por computador, y de modo muy avanzado. Sólo tendrás que pensar en una interfaz de audio externa (o contentarte con la interfaz integrada), pero no cuentes con la duplicación de la velocidad segura de un sistema RAID 0+1 para administrar enormes bancos sonoros. En resumen, deja un buen margen, pero las opciones son más limitadas que con el Mac Pro, o con un PC.

 

Precios

Aunque la llegada de los procesadores Intel en las máquinas de Apple, haya favorecido la democratización de los Macs, siguen siendo, con una configuración material equivalente, sensiblemente más costosos que los PC. Entiende que la entrada de gama de los PC se ubica debajo de la de los Mac, en cuanto a las tarifas: el primer computador vendido por Apple cuesta 499€ (el MacMini vendido sin teclado, ratón ni pantalla), cuando uno puede encontrar PC de marca equipados debajo de los 360€. Sin hablar de los accesorios y conectores vendidos a precio a veces poco razonable por Apple, el constructor se las ha arreglado para imponer formatos exóticos que requieren adaptadores.

 

Lo más fastidioso es cuando uno quiere disponer de un Mac en formato de torre, porque tiene que invertir en un Mac Pro, vendido desde 2299€ en la Apple Store. Una buena cantidad de dinero que casi permite comprarse dos PC de gama media...

No me aventuraré a juzgar la relación calidad/precio del Mac Pro, porque eso implica elementos relativamente subjetivos como la calidad del ensamblaje, el diseño o el packaging. Sólo notamos que Apple, porque propone una sola torre en su gama Pro, asume claramente una voluntad elitista a la cual hacen eco los 90/10 de cuotas de mercado a favor del PC.

 

Modas & culturas

Último criterio, muy subjetivo, la imagen que construyeron ambos competidores y a la cual unos y otros pueden reaccionar de forma epidérmica. En este contexto, se oyen muchas cosas muy cómicas (las publicidades de Apple al respecto son muy divertidas) y también muchas tonterías que me propongo sintetizar a continuación:

 

Un aficionado a Mac te dirá que un PC falla todo el tiempo, es feo, no es ergonómico, que uno pierde su tiempo haciendo cosas que se hacen en tres segundos en un Mac. También te dirá que todo lo que ha hecho Microsoft es copiar a Steve Jobs, un tío simpático, y que Bill Gates sólo es un miserable imperialista que vendería a su madre, que un Mac es mucho más hermoso, práctico y ofrece mayores prestaciones, y que sí, aunque cueste un poco más, vale la pena. Y Logic tiene la mejor relación calidad/precio del mercado. ¡Pues sí!

 

Un pro-PC te dirá que, por lo menos, no se lo ha gastado todo en un computador de “progre”, que puede domeñar todos los detalles de su máquina, cuando no le controla nada en un Mac y que un PC no falla si uno sabe usarlo, que no tiene que esperar tres años para aprovechar videojuegos de cateto como los Sims y que Apple, es sólo barniz y marketing para hacer olvidar que la empresa no ha inventado el ratón, ni el escritorio gráfico, ni el lector de MP3, ni siquiera la pantalla multi-touch y que sólo busca, como Microsoft, la satisfacción de los accionistas. Y Sonar tiene la mejor relación calidad/precio del mercado. ¡Qué no!

 

Frente a estas declaraciones virulentas, recalco además que tanto la imagen de Mac como la de PC sigue modas: hace 5 años, muchos jóvenes veían en Mac un computador para abuelos, los jóvenes actuales matarían para tener un iMac...

 

Mejor que el 50/50, la llamada a un amigo

Último criterio que tiene su importancia: tu entorno. Si no sabes nada de informática o de MAO y que cuentas con los servicios de un amigo para entrar en este mundo, puedes facilitarte la vida y seguir su selección: no hay nada peor, en efecto, cuando uno tiene un Mac o un PC, como ayudar a un amigo que está en el otro campo y que piensa que, porque manejas el computador mejor que él, puedes necesariamente tener todas las respuestas...

 

Conclusión

Evidentemente, tú eliges entre Mac y PC, tú solo, esperando que los elementos arriba hayan alimentado tu reflexión. ¿Podría mojarme más? Claro, así que te doy mi punto de vista, lo comparto y dejo a los demás el placer de comentarlo en el foro dedicado a este artículo:

 

  • Si tu presupuesto es ajustado y se ubica debajo de los 1000€/$, cómprate un PC y olvídate del MacMini.
  • Si no tienes dinero que gastar en softwares, cómprate un Mac para GarageBand o un PC más barato, un pequeño secuenciador y la oferta en freewares hará el resto.
  • Si el presupuesto no es un problema y que quieres un computador para hacer música, ofimática y multimedia, cómprate un Mac. Es como un muy buen PC. ;o)
  • Si eres aficionado a los videojuegos o utilizas paquetes de programas profesionales específicos, cómprate un PC.
  • Si no sabes nada de informática y que además, no estás seguro de que te apasione la cosa, cómprate un Mac.
  • Si quieres personalizar todo tu entorno de trabajo, y decir cosas como “se tiene que comprimir el registro” para lucirte en público, cómprate un PC.
  • Si tu mejor amigo está listo para ayudarte en tu descubrimiento del mundo informático, haz como él para facilitarse la vida a ambos.
  • Si ya sabes qué programa quieres utilizar porque tienes algunos conocimientos o por cualquier otra razón, compra la plataforma que te permite utilizarlo.
  • Si ya te ubicas en el mundo de Mac (o de PC), aunque sea sólo un poco, quédate con este sistema.
  • Si, por último, tienes dudas, es menos grave que elegir un camino en un poema de Robert Frost. Probablemente te compres otro computador dentro de 4 años, porque él que estas a punto de comprar será totalmente obsoleto.

 

Dicho eso, veremos en un próximo dossier todo lo que uno tiene que saber para comprar un Mac (es bastante sencillo) o un PC (es un poco más complicado). ¿Segunda mano o no? ¿Grande marca o no? ¿Qué presupuesto? ¿Qué componentes? Etc.

Aquí cerramos el tema, por hoy, porque llega el momento de la arrebatiña, con los comentarios accesibles abajo:

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