Violet-Design The Black Knight
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Prueba del Violet Design Black Knight

Micrófono con cabeza buscadora
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La marca Violet Design está de vuelta con un nuevo micrófono estático de entrada de gama. El Black Knight - es su nombre - llega con la firme intención de conquistar a los aficionados y profesionales que buscan un micro con un diseño algo original...

Letonia, amiga mía

 

Si el nombre de Violet Design no te suena, no te preocupes: comercialmente, la marca letona ha sido bastante discreta desde su creación, a pesar de una amplia gama de micrófonos con diseños singulares. Los distribuidores, ahora más que nunca, están decididos a hacer conocer esta paleta de micrófonos que ya convencieron a una multitud de ingenieros de renombre como David Kahne (Paul McCartney, Sublime), Joe Barresi (Tool, Queens of the Stone Age) o John Paterno (Robbie Williams, Tim McGraw).

 

Violet Design nació en 2003 de la experiencia de Juris Zarins (que también participó en la creación de la marca JZ Microphones), un profesional que, desde los años 90, se ha especializado en la reparación y la renovación de micrófonos vintage. Después de varios años con viejos U47, M50 y demás C12, este creador decidió desarrollar sus propias cápsulas. Pero aunque la tecnología quedó el corazón del desarrollo de los micrófonos Violet Design, el fabricante letón rápidamente se distanció de la competencia gracias a una estética única y propia a cada uno de sus modelos.

 

En su corcel, cuando sale la luna...

 

Violet Design Black Knight

El Black Knight es un micrófono estático de condensador, que utiliza una cápsula de gradiente de presión de 27mm de diámetro. En teoría, el micrófono tiene una curva de respuesta bastante lineal de 40Hz a 16kHz (-3dB a 25Hz y 20kHz aproximadamente) con, sin embargo, una ligera subida alrededor de los 3kHz (2,5 a 4kHz). Gracias a la presencia de una electrónica interna de tipo Clase A, se supone que este modelo de entrada de gama (es bueno recordarlo) proporciona una señal de salida consecuente, un nivel de ruido muy bajo (6,5dB ponderado A) y puede aguantar presiones acústicas de hasta 134dB SPL (por 0,5% de distorsión armónica).

 

No obstante, si el patrón polar cardioide único del micro puede “limitar” las aplicaciones del Black Knight, el “plus” de este micro reside en su construcción: en efecto, la cápsula - independiente del resto del cuerpo y atada por un sistema Swivel - puede girar ligeramente de arriba hacia abajo y de la derecha a la izquierda, en un movimiento limitado por tres pequeños topes de retención. Entonces, si el concepto recuerda influencias ya existentes, es, sin embargo, muy raro encontrar este tipo de funcionalidad en un micrófono en esta gama de precio.

 

Fuera de la caja

 

Violet Design Black Knight

Ya había visto en el pasado modelos como el Dolly o el Famingo, cuyos diseños me habían llamado la atención. Desafortunadamente, debido a la recién existencia de la marca y su presencia relativa en los estudios, nunca tuve la oportunidad de utilizar estos micrófonos ; la prueba del Black Knight es, entonces, un gran descubrimiento. Primero, hago hincapié en un punto: aunque el diseño es una prioridad en Violet Design, también lo es el cuidado del packaging. En efecto, el Black Knight, a pesar de su tarifa asequible, se entrega en un estuche de madera, sencillo pero que le asegura al micro una buena protección. Es cierto que la presentación no compite directamente con la de los demás (mucho más costosos), pero no conozco muchas marcas que ofrezcan este nivel de prestación por productos de entrada de gama...

 

El micrófono se entrega con una suspensión muy sencilla, que se parece más a una “pinza”, y que permite instalar el Black Knight fácilmente en cualquier configuración de toma sonora. En cambio, para tomas vocales o de instrumentos que necesiten una estabilidad fiable, uno tendrá que elegir una suspensión que no esté demasiada propensa a las vibraciones. Violet Design propone varias soluciones, que pueden adaptarse tanto al Black Knight (soporte BKS) como a otros modelos de la marca (soportes PSM, VSMD o GSM). Además, y siempre como una opción, es posible adaptar un filtro anti-pop dedicado en los micros Violet Design (filtro PF-DC) que se integra perfectamente en el diseño global del micro. Sin ser exigente, me hubiera gustado ver este tipo de opciones entregado como “estándar” con el Black Knight. En efecto, este micro se destina ante todo a usuarios que cuidan tanto su material como sus tomas sonoras y fuese simpático incluir en la caja un soporte algo más “presentable” que el proporcionado... Sea lo que fuese, a tal precio, no vamos a quejarnos.

 

Violet Design Black Knight

Fuera del estuche, tener el micro en la mano es agradable: no pesa mucho (suficiente para darle “confianza” al usuario) y sus medidas son razonables (200 x 40mm). El diseño general es elegante y realmente original: su revestimiento negro mate le va de maravilla. Uno descubre rápidamente la posibilidad de girar ligeramente la cápsula del resto del cuerpo del micro, de arriba hacia abajo y de la derecha a la izquierda... Cuidado, los ángulos de rotación no son extremos (aproximadamente de 20°); uno podría pensar entonces que se trata de un “chisme”... Así que, de inmediato, me puse en una condición que puede, a veces, parecernos, ingenieros del sonido, incómoda: la grabación de una caja clara dentro de un kit de batería “moderna”. En efecto, según la colocación de los varios elementos y platillos (en particular el charlestón), puede ser laborioso colocar el micro dirigido hacia el centro de la snare sin molestar a nuestro amigo baterista, el cual está acostumbrado a los ajustes de su instrumento... No hubo ningún problema con el Black Knight, ya que se cápsula se inclina según la fuente. Colocándolo al lado de la caja clara, el cuerpo bordeándola en su altura, logré hacer rebasar ligeramente la cabeza del micro, inclinándolo hacia el centro de la caja clara y así realizar la toma sonora como lo había imaginado. Y cambié mi opinión en cuanto a la idea de una función “chisme”.

 

Los ejemplos sonoros siguientes muestran la toma de la caja clara por el Black Knight, primero integrada en una mezcla de batería (bombo, caja clara, overheads), y después la pista de snare sola. En las condiciones de grabación, le añadí 2dB más a 5kHz gracias al shelf de la mezcladora. Eso aparte, no se ha añadido ningún tratamiento a la pista:

 

 

 

 

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Violet Design Black Knight

A primera escucha, el micro se integra perfectamente en la mezcla global de la batería. El Black Knight restituye lindamente la fuente y ofrece un simpático color sonoro que, por cierto, acentúa la presencia de la fuente sin darle una punta agresiva. La opción de probar el Black Knight en una caja clara también confirma que este micro aguanta bien las fuertes presiones acústicas, en particular los transitorios, los cuales están restituidos con sobriedad. Me gustó mucho el medio-bajo del micro que permite tener un poco de profundidad en la snare. En cambio, visto el nivel de charlestón que recuperé en la pista de caja clara, emito salvedades en cuanto a la directividad realmente cardioide que, en este caso, me hace pensar en un patrón polar más abierto (de tipo hipercardioide) en la parte posterior...

 

Después coloqué el Black Knight frente a un ampli de guitarra y lo escuché en comparación con dos otros micrófonos muy distintos (en todos los aspectos): el Shure SM57 y el AKG 414, dos referencias que permiten, espero, tener una mejor idea de la restitución sonora que ofrece el Black Knight frente a una fuente relativamente alta y constante.

Telecaster Bill Nash > Mesa Dual Rectifier > Bafle 4x12 Marshall:

 

 

 

3 Clean Gtr - Black Knight
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  • 3 Clean Gtr - Black Knight00:25
  • 4 Clean Gtr - 41400:25
  • 5 Clean Gtr - SM5700:25
  • 6 Dist Gtr - Black Knight00:32
  • 7 Dist Gtr - 41400:32
  • 8 Dist Gtr - SM5700:32

 

 

Por último, un extracto de voz hablada (fuese mejor con una voz cantada en una situación real de grabación...):

 

 

 

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Violet Design Black Knight

Quizá no sean muy elocuentes los extractos, pero el Black Knight es muy silencioso (mi ampli de guitarra mucho menos) y la señal suministrada bastante alta. Se nota la presencia acentuada alrededor de los 3kHz pero no me molestó en las tomas sonoras realizadas ; al contrario, creo que le da una personalidad interesante al micro que, por cierto, es bastante lineal en el resto del espectro. Además, me gustan mucho los graves/medio-graves que ofrece el Black Knight ; me parece este registro “sólido”.

 

En cambio, esperaba más color en los agudos, hasta en el registro muy alto del espectro ; en efecto, la caída de la curva de respuesta a partir de los 16kHz (aprox.) le da menos “brillo” o “aire” al micro en comparación con un competidor como el 414 (que tampoco es muy “objetivo” en este registro). Cuidado, tampoco es drástico, y es fácil corregirlo con una ecualización si uno quiere recuperar un poco de aire en su toma sonora. Eso aparte, me sorprende mucho la calidad global de este micro que, por 389€ IVA incluido, ofrece prestaciones dignas de productos mucho más costosos.

 

Conclusión

Si Violet Design nos ha acostumbrado hasta ahora a una tímida presencia en nuestro país, no dudamos de que el Black Knight haga cambiar esta situación. En efecto, las prestaciones ofertas por este micrófono estático de entrada de gama son notables, tanto por su técnica como su estética. El precio puede entenderse por las opciones “limitadas” (patrón polar único, se entrega sin suspensión...) pero no por una concepción hecha de forma chapucera. Al contrario, el Black Knight tiene una fabricación cuidada, ofrece prestaciones serias, y está listo y decidido a proteger las fortalezas de tu estudio.

 

  • El sonido
  • La cabeza giratoria
  • La concepción robusta y el diseño original
  • La excelente relación calidad/precio
  • El patrón polar único
  • Sin ser quisquilloso...¿podría tener un soporte por favor?

 

 

Gracias a John y al equipo del estudio Contrepoint.