Celemony Melodyne Editor
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Celemony Melodyne Editor

Melodyne Editor, Pitch Shifter / Time Stretcher from Celemony in the Melodyne series.

public price: 350 € IVA incluido
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Prueba del Melodyne Editor de Celemony

Dynamita Melódica
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Desde la invención de la MAO, no recordamos que un programa haya hecho correr tantos ríos de tinta ni provocado tantas esperas.

Digámoslo francamente, la tecnología Direct Note Access, exhibida por primera vez en el Musikmesse 2008, es un grial que pensábamos inaccesible, porque permite editar las diferentes notas que componen una grabación audio polifónica. ¿Un tipo de demezcla? Si y no. ¿Una revolución? Esto es cierto.


Antes de sumirnos en las entrañas de la bestia, un rápido resumen a la atención de todos aquellos que no conocieran Melodyne. Siguiendo los pasos del Autotune de Antares que permitía corregir la afinación tonal de una grabación audio, la compañía Celemony lanzó Melodyne, un programa que explora los mismos principios (pitch shift y time stretch con gestión de los formantes) en una interfaz pensada para los músicos, y no para los ingenieros de sonido: después de detectar las diferentes notas, varias herramientas permitían editar la altura, la colocación o la amplitud de esas últimas, y el músico podía manipular el audio tan fácilmente como el MIDI, a la única condición que el audio fuese monofónico. Acoplada a excelentes algoritmos, la ergonomía sencilla del programa despertó la imaginación tanto a varios colaboradores (Ueberschall ha declinado bancos de bucles para personalizar con el motor de Melodyne) como a la competencia. La ergonomía de Autotune mejoró (ver la versión EVO) mientras que varios competidores aparecieron (Waves Tune, Zplane) y algunos maestros de la secuencia se dotaron de unas copias de Melodyne integradas (VariAudio en el Cubase 5 de Steinberg, y AudioSnap en el Sonar de Cakewalk).

 

En este contexto, cuando la competencia apenas se pone al nivel de su primer producto, Celemony da un nuevo golpe con la edición de notas sueltas dentro de una grabación polifónica: durante la primera demostración en el Musikmesse, el presidente de Celemony se divertía en pasar un arpegio de guitarra de un acorde menor a un acorde mayor desde un simple teclado MIDI. Más fuerte aún, cambiaba la melodía de trompeta en una canción de Miles Davis, sin que el contrabajo o la batería se modificaran. ¿Impresionante? Es poco decir, y la cosa hizo una impresión tan fuerte que algunos pensaron en una farsa. Y la larga espera que derivó de esta presentación fue una buena fuente de ampliación de las dudas. Excepto que...

 

Excepto que Melodyne Editor, el primer programa que aprovecha de la tecnología Direct Note Access (DNA) por fin está en el mercado. Excepto que funciona...


En tierra conocida...

La instalación es sumamente sencilla y necesitará una sola activación en línea de un número de licencia en el sitio de Celemony. Toma nota que dos sistemas de protección están propuestos: o te contentas con activar la licencia en línea, lo que te limita a una sola máquina (para instalar el programa en otra computadora, tendrás que desactivar la computadora anterior), o bien trasladas tu licencia a una llave iLok. Esto hecho, sólo falta lanzar tu secuenciador, Cubase en nuestro caso, y buscar Melodyne Editor en tus plug-ins.


A primera vista, los usuarios de las versiones anteriores de Melodyne, y en particular la versión Plug-In no se sentirán despistados. La interfaz casi no ha cambiado, tanto en su estética como en su organización. Debajo de los menús Ajustes, Edición, Algoritmo, Ver y Ayuda, uno encontrará una cabecera de color aluminio agrupando los controles básicos, mientras que la mayor parte de la interfaz está ocupada por una rejilla de tipo Piano Roll donde aparecen los eventos de color amarillo, naranja, rojo... A la derecha están tres potenciómetros automatizables para jugar en tiempo real con el pitch, los formantes o el volumen, y los comandos “Modificar la Entonación” y “Cuantificar”, y en el centro de la cabecera están los iconos Deshacer/Rehacer y la caja de herramientas, cuyos iconos no han cambiado: de la izquierda a la derecha, uno dispone así de 6 herramientas para la selección (además del zoom y del scroll), la edición de los formantes, la edición del volumen, la edición del tiempo y la administración de la separación de las notas.

 

Debajo de los iconos, dos campos muestran la nota detectada en el segmento seleccionado y su intervalo con respecto a la nota afinada. Por último, a la izquierda de la cabecera están reunidos los comandos de transferencia. Como en la primera versión del plug-in, uno tiene, en efecto, que pasar por una fase previa de detección: una vez colocado Melodyne en inserción de la pista que se tratará, tienes que armar el botón Transferir y lanzar la reproducción en el secuenciador. Melodyne escucha el sonido, lo transforma en eventos accesibles desde su rejilla de visualización, según el algoritmo definido previamente en el menú idóneo. Tres algoritmos están disponibles: Melódico, Percusivo y Polifónico. Y es este último que trataremos en detalles en este banco de prueba.

 

Precisamos, sin embargo, antes de ir más adelante, que, a diferencia del Melodyne Plug-In inicial, la ventana del plug-in es completamente ajustable, y es posible hacer un zoom hacia adelante o atrás a gusto mediante un juego de atajos del teclado. Sólo falta un botón para visualizar en plena pantalla de una sola vez y el mundo sería perfecto...



En Uso

Para empezar, vamos a ver cómo se comporta el DNA en un simple bucle de guitarra, precisamente un La menor rasgueado. Cargo el archivo a una pista, Melodyne en inserción de la pista, y después de haber seleccionado el algoritmo “Polifónico”, el programa lanza la fase de detección en todo el bucle. El programa genera, en un primer tiempo, una forma de onda única y muestra una pequeña esfera que se llena conforme se cumple el análisis. Es cuando se acaba esta acción que se cumple el milagro: a favor de una pequeña animación muy simpática, la forma de onda se divide en varios segmentos que se reparten en la rejilla del programa... Y veo entonces un Mi, un La y un Do, o sea las tres notas básicas que componen el acuerdo de La menor.

 

Equipado con la herramienta de edición del tono, sólo tengo que hacer un clic en un segmento para escucharlo aparte, y arrastrar para transportarlo. Tomo así toda la línea del Do y la subo al Do#... para obtener un La mayor.

 

Muestra original:

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Y el La mayor:


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¿Sorprendente, verdad? Por supuesto, los observadores harán notado que el programa detecta sólo 4 notas distintas, cuando un acuerdo de La menor en una guitarra contiene 5 notas (del grave al agudo: La, Mi, La, Do, Mi). En realidad, parece que el Direct Note Access tenga problemas, la mayoría del tiempo, para detectar las notas que comparten un contenido armónico similar, como con dos notas a la octava. Así, si guardo únicamente la línea de los La en el archivo anterior, puedes escuchar claramente que el segmento incluye tanto el La grave como el La agudo del acorde:


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Es seguramente una restricción del programa, pero es eficiente, en particular para añadir adornamientos. A continuación puedes escuchar el bucle acelerado y modificado en este sentido:


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Y también funciona relativamente bien con bucles cuyas notas están sueltas. En el ejemplo siguiente, a pesar de una reverberación que pueda parecer delicada, el programa hace maravillas (nota además que el programa permite visualizar u ocultar las colas de las notas, y entonces la reverberación).


Muestra original:


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Y la misma revisitada por DNA:


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En realidad, no, ¡es el contrario! ¿Te la he jugado,verdad? Es la prueba que el algoritmo está listo...

 

De hecho, si los sonidos se distinguen correctamente, el programa es bastante eficaz: hemos podido jugar con bucles de guitarra, de piano, de banjo o de cuerdas y obtener resultados concluyentes. Para nuestra alegría, escucha lo que adviene de Wonderwall de Oasis y del Eleanor Rigby de los Beatles después de pasar por el DNA...

 

Oasis:

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Eleanor Rigby:


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En cambio, en algunos tipos de sonidos, la cosa se complica a tal punto que no se puede explotar: ricos en armónicos, las guitarras eléctricas saturadas no tardan mucho en dejarte frente a una miríada de segmentos de audio sin que sea posible saber a qué corresponde cada uno de ello. Será difícil, entonces, editar este tipo de sonidos, a pesar de las herramientas de selección inteligente propuestas por el programa.



Con un clic del ratón, será posible, en efecto, a partir de una nota, seleccionar notas idénticas, las mismas notas en todas las octavas, las notas de la quinta superior o inferior y las notas en el mismo tiempo en los otros compases. Por lo tanto, para modificar un viejo Power Chord, el modo monofónico también sirve. Melodyne ya ha demostrado su eficiencia en este punto.



Y, a pesar de algunas restricciones, uno tiene que reconocer que la herramienta es particularmente eficiente: a partir de un bucle, uno puede realizar una pila de declinaciones muy explotables, y puede jugar con detalles mínimos: corregir un defecto de afinación en una toma sonora por ejemplo...

 

Es aún más cierto, porque uno puede cortar/copiar/pegar o eliminar segmentos de audio. Añadir una nota a la octava en un riff de metales para enriquecer la armonización o borrar una parte o la totalidad de un instrumento, en muchos casos suele ser posible, como lo puedes escuchar en el extracto siguiente:

 

Muestra original:


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Y algunas notas adicionales mediante el copiar/pegar:

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Precisamos, para terminar, que el programa también ofrece capacidades de colocación temporal (cuantización, etc.). Si, en este punto, Melodyne hace maravillas en modo monofónico, los resultados logrados con fuentes polifónicas son más o menos concluyentes y reconozco que no he obtenido ejemplos satisfactorios. A ver según los casos, entonces...

 

Notamos también que nada impide que ayudes al programa en su reconocimiento de notas, y en particular su recorte, gracias a la herramienta dedicada. La detección de los pitchs será aún más fina...

 

 

Polifonía compleja

Me dirás que todo esto está muy bien, pero lo que se perfila detrás del El Dorado DNA, es el espectro de la demezcla, y porque es posible eliminar partes del audio, o modificar una nota sin afectar otra, lo que se impone aquí es saber si es posible transformar completamente el solo de Stairway to Heaven o recuperar la mítica línea de bajo de Billie Jean.

 

Aquí, Melodyne se revela por turno sorprendente o decepcionante. Según lo que le somete el usuario, el programa puede ser más o menos eficiente y uno nunca sabe cómo reaccionará el modo DNA en una canción antes de probar. En la versión de Miles Davis de Autumn Leaves, es posible editar las líneas de trompeta y de bajo independientemente, aun si se escuchan artefactos en el alto de la batería.

 

Las hojas caídas:

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Y las hojas resucitadas:


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Igual con Walk on the Wild Side de Lou Reed donde la introducción, con su pequeña guitarra rítmica y su famoso contrabajo a la octava es un encanto para Melodyne. Uno puede así divertirse y modificar la melodía:


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O borrar la nota a la octava para aislar únicamente la parte grave del contrabajo:


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Es cierto que, en ambos ejemplos, la guitarra sufre un poco en los agudos, pero si le pegas un buen beat de hip hop, será muy difícil descubrir el truquillo...

 

En cambio, en Julia de los Beatles, estamos lejos de tener la guitarra de una lado y la voz del otro, de ahí un campo de aplicación que no sobrepasará él del diseño sonoro. De hecho, como lo hemos visto con las notas a la octava en los bucles, al programa le cuesta distinguir las notas cuando esas últimas comparten un contenido armónico demasiado parecido. Además, si Melodyne puede ahora alardear de ser polifónico, está lejos de soportar un contenido multi-timbre: si un saxófono y un chelo tocan la misma nota, Melodyne no tiene los medios de distinguir lo que toca cada instrumento y propondrá un solo segmento audio con ambos instrumentos.

 

En un momento hemos pensado que, proponiendo una canción mezclada con panoramas extremos como en I’m Looking Through You de los Beatles, el programa lo lograría mejor, pero este último, a falta de permitir una edición de dos canales distintos, no ha producido resultados concluyentes. Todavía no hemos descubierto el Santo Grial de la demezcla, aun si nunca hemos estado tan cerca. En lo que va de la canción de los Beatles, nada impide, además, que hagas una edición del canal izquierdo, y del canal derecho después, y ver lo que pasa...

 

En una mezcla completa y compleja como la de Electric Performers de Air, no se puede acceder a los arpegios de guitarra solos, aun si, moviendo el audio en su colocación temporal y su altura tonal, uno obtiene resultados muy interesantes en cuanto a la textura sonora. A este nivel, la tecnología de Celemony casi se convierte en una nueva forma de síntesis...


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Conclusión

Con su tecnología DNA, Melodyne Editor es la revolución que todos esperábamos. Es cierto que el algoritmo no es infalible, tampoco permite (¿todavía?) demezclar una canción correctamente. Pero desde la salida de Autotune, y antes de este último, la invención del sampler, uno nunca había visto perspectivas tan apasionantes en el mundo del audio, y a precio muy correcto si uno considera la complejidad de la investigación emprendida por Celemony para lograr este resultado.

 

Hasta que tengamos una versión más completa que soporte, en particular la exportación MIDI de las notas, recomendamos calurosamente Melodyne Editor, que seas ingeniero de sonido (un error en una pista de guitarra no es ninguna excepción, y el guitarrista siempre se va muy rápido), músico que realiza kilómetros de bucles (en estos malditos CDs de muestras siempre falta la tonalidad exacta que uno necesita), o que bricoles el sonido por gusto. Seguro que vas a divertirte y descubrir las enormes posibilidades de tal herramienta, a punto que nos preguntamos qué ocurrirá con los derechos de autores de las muestras modificadas: ¿Si cambio todas las notas de un fraseo de Miles Davis, éste último sigue siendo propietario de la textura sonora que uso al final?

 

En resumen, es mi humilde opinión, pero si tuviera que haber un solo paquete bajo el árbol de Navidad, podría ser éste.


 

  • Una proeza tecnológica que revoluciona la edición y el muestreo
  • De uso fácil
  • Resultados sorprendentes cuando se usa a propósito
  • Vistos los esfuerzos de investigación y desarrollo, el precio
  • El aspecto lúdico y creativo
  • Una de las mejores herramientas de Time Stretch / Pitch Shift monofónicas, quizá la mejor...

 

 

 

  • Consume muchos recursos del CPU
  • No hay edición separada de los canales izquierdo/derecho
  • No hay modo multi-timbral
  • Resultados decepcionantes con algunos tipos de sonidos